¿Por qué la educación emprendedora sigue siendo una asignatura pendiente?


En más de doce años de experiencia entre el ámbito educativo y empresarial, he observado una
situación que se repite constantemente:
Hay niños que obtienen excelentes calificaciones y aun así sienten miedo al hablar en público. Niños
que resuelven problemas matemáticos complejos, pero dudan cuando deben tomar decisiones por sí
mismos. Jóvenes que pasan años memorizando contenidos sin descubrir qué les apasiona, cuáles
son sus fortalezas o cómo transformar una idea en algo valioso para los demás.

Y años después, esas mismas situaciones reaparecen en el ámbito laboral. Profesionistas altamente capacitados que dominan los aspectos técnicos de su trabajo, pero enfrentan dificultades para liderar equipos, resolver problemas, comunicarse efectivamente o adaptarse con rapidez al cambio. Y no es culpa de ellos. Simplemente existen aprendizajes que requieren experiencias diferentes para desarrollarse.

La educación formal cumple una labor invaluable en la formación académica de nuestros hijos. Sin embargo, el mundo actual exige también habilidades que difícilmente se adquieren únicamente dentro de un aula: liderazgo, comunicación asertiva, creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas, trabajo en equipo y confianza personal.

A esto le llamamos educación emprendedora.

Y cuando hablamos de emprendimiento, es importante aclarar algo: emprender no es vender y tampoco significa necesariamente crear una empresa.

Emprender es la capacidad de transformar una idea en una realidad. Es identificar problemas y encontrar soluciones. Es desarrollar iniciativa, resiliencia, liderazgo y la confianza necesaria para actuar cuando otros aún están esperando.

Todo emprendimiento comienza con una transformación personal. Antes de emprender un negocio, una persona aprende a emprender consigo misma.

Fue precisamente esa reflexión la que me llevó a replantear la forma en que entendía la educación. Con el paso de los años comprendí que muchas de las habilidades que determinan el éxito académico, profesional y personal no aparecen en una boleta de calificaciones.

Por ello decidí unirme a este movimiento internacional, presente en 36 países, e implementar en Veracruz la metodología BusinessKids, a través del Centro de Educación Emprendedora.

Entre nuestros programas destaca la certificación BusinessKids, disponible durante los periodos vacacionales de verano, Semana Santa y Navidad, donde los participantes cursan 4 módulo de 22 materias en total y a través del juego, se gradúan con la presentación de un negocio real.

Asimismo, contamos con Seminarios Sabatinos Permanentes y programas especiales durante los
Viernes de Consejo Técnico, a través de más de 32 especialidades que permiten a los participantes
descubrir cómo distintas áreas de interés pueden convertirse en oportunidades de negocio.

A ello se suman nuestras modalidades presencial, online y e-learning, así como programas vespertinos que complementan la formación académica durante todo el año.

También, la metodología BusinessKids puede integrarse al entorno escolar, mediante libros, materiales didácticos, planeaciones, actividades y herramientas para docentes interesados en fortalecer las habilidades emprendedoras de sus estudiantes.

Como madre, maestra, directiva educativa y consultora de negocios, estoy convencida de que el futuro no pertenece únicamente a quienes acumulan conocimientos, sino a quienes saben crear, liderar, colaborar, resolver problemas y convertir las ideas en acciones.

La educación emprendedora no busca sustituir a la escuela ni al papel fundamental de las familias; busca complementar ambos espacios para potenciar el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes.

Más allá de las calificaciones, el verdadero reto es formar personas felices, capaces de descubrir su vocación a tiempo y de crear oportunidades para sí mismas y para los demás.

MBA. Darianna Leal

BusinessKids Veracruz

Centro de Educación Emprendedora

Instagram: @businesskidsveracruz

Instagram: @leal.darianna