Jennifer Garner concedió una entrevista a la revista Harpers Bazaar en la que se sinceró sobre sus tratamientos estéticos. La actriz recurrió al bótox en varios momentos de su vida, pero ahora recomienda no hacerlo.

La intérprete, de 50 años, ha destacado que la sociedad actual está “obsesionada” con la belleza y el cuidado físico, y que esto puede ser perjudicial para muchas personas. De hecho, Garner ha decidido que no piensa someterse nunca más a ningún retoque estético.

“No es necesario que lleves tanto maquillaje ni que tengas que retocarte constantemente”, ha opinado la artista en su conversación con el medio estadounidense, añadiendo que habría que esperar el mayor tiempo posible para añadir retoques: “No pienses que tienes 37 años y que necesitas inyectarte en la cara”.

Para evitar problemas de autoestima, Garner considera que estaría bien “mirarse menos en el espejo”: “Mirad al resto del mundo para ver en qué podríais emplear vuestro tiempo”.

“Todos nos miramos la cara más de lo que la gente solía hacerlo, y eso no te hace ningún bien. Te obsesionas con los cambios o con cómo arreglar algo en tu cara”, ha añadido.

Apostar por el bótox… y arrepentirse

La actriz estadounidense ha admitido en varias ocasiones que, hace años, apostó por el bótox para retocar su aspecto. Sin embargo, no se siente orgullosa de ello. “Me he puesto bótox unas cuantas veces y no me gusta. No quiero una cara congelada”.

 

Vía: 20 minutos