Por: Pamela Cuevas, Coach Empresarial en Marketing Sensorial

La música estimula varias regiones cerebrales.

Cuando nos relaja o nos gusta nuestro cuerpo, aumenta la producción de endorfinas, una hormona que aumenta la alegría y elimina el dolor, este estado facilita nuestra disposición a comprar, el 80% de las personas eligen los productos en función a la música que les gusta; es por ello que prestar atención en lo que tu cliente escucha, es tan importante como lo que ve, toca, huele o degusta.

En algún momento escuché, “oír bien es vivir mejor, por el oído nos entran las emociones”; todo el tiempo estamos recibiendo información del exterior por medio de nuestros sentidos, el oído es sin duda magistral por su funcionamiento, es así como todo lo que escuchamos se convierte en un sentimiento, una emoción, para terminar, dándole un significado.

¡¿Sabías que el oído es el primero de los cinco órganos sensoriales que se forma en nuestro cuerpo?!

La memoria auditiva es un proceso cerebral dinámico que codifica y almacena información relacionada con las experiencias. El por qué recordamos algunos sonidos y otros no, depende del estado emocional previo que tengamos, nuestra personalidad, así como, nuestros intereses.

En un estudio se identificó lo siguiente:

“Los diferentes estilos de música influyen en los niveles de presiónn arterial, aumentándola o disminuyéndola, al igual que en los niveles de energía y en el proceso de secreción hormonal. Así, la música clásica o la new age provocan estados de ánimos positivos, la música con pocas alteraciones de ritmo y tono genera estados de calma y placer, y la música con altas alteraciones de ritmo, tono y volumen provoca sensaciones de rabia o tristeza”. (Braidot; 2011).

Las dimensiones físicas de la música están conformadas por el tempo, el cual puede ser lento a 72 beats por minuto o menos, o rápido de 94 beats por minuto o más; así mismo, el volumen percibido puede ser bajo en aproximadamente 60 dB y alto de aproximadamente 90 dB (Michel et al., 2017). Tómalo en cuenta al buscar la emoción deseada.

El marketing auditivo contempla como estrategia la creación de “sonotipos” (Gustems, 2005), atributo de marca sonoro que pretende asociar, en un breve lapso de tiempo, unos sonidos con el producto o servicio comercializado.

Algunos ejemplos de sonotipos más famosos son:

-El tono de Netflix: La historia de su creación está centrada en la caída de unas llaves a un cajón (es sorprendente vincularlo ahora que lo sabes).

-INTEL Insaide: Éste fue creado a partir de la repetición verbal de la marca muchas veces (repítela muchas veces con tu voz y escucharás su tonalidad).

Así como, diversas marcas que reconocen la importancia del uso de éste para el logro de sus objetivos enfocados en la conexión y fidelidad con su público, como el sonido al encender un celular, al abrir una aplicación, el sonido en la espera en una llamada, la voz del locutor, la música, tonalidad, los jingles, etc. Tan sólo de leer “recuérdame” ya tienes en tu mente el tono y producto.

Al vivir rodeados de estímulos, si fijamos la atención en alguno de ellos en concreto, este pasa al primer plano de su conciencia y en ocasiones, los estímulos son difíciles de ignorar, provocando así un efecto Stroop, que es la interferencia semántica en el tiempo de procesamiento y reacción de una tarea concreta. El ejemplo más conocido es el de escribir una palabra como ‘azul’ en tinta de color rojo. Con esta situación se produce un retraso en el procesamiento del color de la palabra, lo que aumenta el tiempo de reacción ante el estímulo.

En un mundo donde se reciben un promedio 3000 impactos publicitarios al día, de los cuales solo un 1% logra su objetivo (Ferrada, 2013), es necesario incluir nuevas estrategias que permitan captar la atención y el corazón del comprador y que lo unan de forma constante a nuestra marca.

Las nuevas herramientas utilizadas para fidelizar, están orientadas hacia las emociones y los sentidos del cliente, pues el 95% de las decisiones de compra se realizan de forma inconsciente y en la mayoría de los casos, las decisiones se toman desde la parte emocional y se justifican desde la parte racional.

La música se vincula con los estados de ánimo y es una gran generadora de recuerdos, experiencias, emociones y sentimientos; mantiene además relación con otros sentidos creando “sinestesia” (percepción de dos sensaciones sensoriales simultáneas a partir de un único estímulo y los sentidos están conectados), es decir, percibir sonidos, olores, sabores y colores logrando cambios en el comportamiento de los consumidores en diversos ambientes.

Mi pregunta para tí sería: ¿Qué escuchan tus clientes para que te recuerden?, existen diversas variables a considerar para lograr una excelente estrategia en marketing auditivo.

Ahora que ya conoces la importancia de un “sonotipo”, te invito a crear el tuyo… porque #SentirNoEsElección, pero crear sensaciones sí lo es.

FB: Pamela Cuevas Coach

Mail: pcvirues@gmail.com