Ocurrió en 1972, durante la gira que la banda británica hizo por Estados Unidos.

El año 1972 no fue uno más en la vida de los Rolling Stones. Afianzados ya como una de las bandas más reconocidas y elogiadas de todo el planeta, los británicos decidieron organizar una gira por América, específicamente por Estados Unidos y Canadá. El nombre: S.T.P. Tour (“Stones Touring Party”; “El tour de fiesta de los Stones”).

La misma se llevó a cabo entre el 3 de junio y el 26 de julio de aquel año y contó con Stevie Wonder de telonero. Fueron, en total, 48 espectáculos los que brindó la banda que por entonces contaba en sus filas con Mick JaggerKeith Richards, Charlie Watts, Mick Taylor y Bill Wyman (Ronnie Wood se unió luego, en 1975).

En esos casi dos meses de gira, pasó de todo. Un ejemplo: en una ocasión Jagger y Richards fueron arrestados. ¿Cómo sucedió eso? Todo comenzó cuando el avión que transportaba a los Rolling Stones desde Montreal a Boston tuvo que desviarse a Rhode Island por mal clima.

Una vez que la aeronave aterrizó y los músicos comenzaron a bajar, un fotógrafo se abalanzó sobre ellos de manera agresiva, tal como cuentan testigos de aquel episodio. Todo terminó en una pelea generalizada, con Jagger y Richards arrestados y llevados a una prisión.

Sin embargo, era tal la presión que las autoridades tenían para que la banda se presentase a tocar que Kevin Hagan White, por entonces alcalde de Boston (ciudad en la que en aquel momento se realizaban múltiples protestas), pidió su liberación y hasta les contrató un abogado para lograr este fin. El desenlace: los músicos salieron de la cárcel a las pocas horas y fueron escoltados por patrulleros hasta el lugar donde iban a presentarse.

Eso sí: ninguna de las anécdotas que los Rolling Stones dejaron a lo largo de esas semanas de gira por Estados Unidos se compara con el día que Hugh Hefner los invitó a hospedarse en la mansión Playboy.

El día que los Rolling Stones se hospedaron en la mansión Playboy

Una de los destinos que la banda visitó fue Chicago, donde debieron realizar tres shows. Allí les llegó una invitación muy especial: Hugh Hefner les preguntó si querían hospedarse en la Mansión Playboy, que en esos momentos se encontraba en aquella ciudad. Los Rolling Stones no lo dudaron: dejaron de lado los hoteles y aceptaron el ofrecimiento.

Carol Klenfner, la publicista del grupo en aquel entonces, describió cómo fue aquella experiencia en una palabra: “Loca”, le dijo hace un tiempo al Huffington Post. El periodista Robert Greenfield, autor del libro “Un viaje por América con los Rolling Stones”, fue un poco más lejos: “Eran como una jauría de animales que se pasaban a las chicas como se pasaban de boca en boca los porros”, escribió.

Keith Richards aportó su mirada: “Todo era zambullirse en la sauna, las conejitas… Básicamente era un prostíbulo, algo que realmente no me gusta”, remarcó, según reproduce el Daily Mail.

Lo cierto es que en aquel momento, un séquito de personas acompañaban a la banda. El propio guitarrista dio detalles sobre todo lo que pasó en esos días en su libro “Life” (“Vida”). “Nos habíamos convertido en una nación pirata, moviéndonos a gran escala bajo nuestra propia bandera, con abogados, payasos y asistentes”, escribió.

Entre todos ellos se encontraba también el “Doctor Bill”, un médico pedido especialmente por Jagger, quien lo quería todo el tiempo a su lado por temor a algunas amenazas que había recibido (especialmente de la banda criminal Hell Angels), así podía asistirlo en caso de que algo le pasara.

“El ‘Dr. Bill’ les daba medicamentos recetados a cambio de tener acceso a un flujo constante de mujeres“, detalló el Daily Mail al respecto. Eso sí, en ocasiones Richards le robaba los medicamentos para consumirlos a escondidas junto a otras drogas, algo que sucedió durante aquella estadía en la mansión Playboy.

“Las ventanas estaban ardiendo, todo estaba a punto de estallar”

Una de las noches en la mansión, Richards y Bobby Keys -el saxofonista de la banda- decidieron encerrarse en uno de los baños. En su posesión tenían el maletín del doctor, junto con otras drogas.

“Bobby y yo fuimos un poco lejos cuando prendimos fuego al baño… Bueno, no lo hicimos nosotros, lo hizo la droga. No es nuestra culpa. Estábamos sentados en el baño, cómodos, con la bolsa del doctor y solo estamos grabando varias canciones”, describió Richards en su autobiografía.

Lo cierto es que de repente, la habitación comenzó a llenarse de humo por algo que hicieron, pero que no tienen registro alguno. “Estoy mirando a Bobby y no puedo verlo. Las ventanas estaban ardiendo, todo estaba a punto de estallar“, continuó el guitarrista. “Hubo un golpe en la puerta, eran camareros y muchachos con trajes negros trayendo cubos de agua. Abren la puerta y estamos sentados en el suelo. Les dije: ‘Podríamos haberlo hecho nosotros mismos. ¿Cómo se atreven a irrumpir en nuestro asunto privado?’“, aseguró, dejando en claro que no eran realmente conscientes de lo que sucedía a su alrededor.

Afortunadamente, el fuego pudo ser contenido y no se registraron víctimas ni heridos. “No es de extrañar que sea famoso por irme de fiesta. Obtienes estas breves viñetas de lo que hiciste… ‘Oh, ¿no recuerdas haber disparado el arma? Levanta la alfombra, mira esos agujeros, hombre’. ‘¿No puedes recordar eso? No, no recuerdo nada al respecto‘”, sostuvo Richards.

En definitiva, la revista Playboy recordó cómo fueron llamados aquellos días de fiestas en la mansión por la prensa: “3 días de orgía durante el tour de los Rolling Stones”.

Cortesía: clarín.com