Este martes, la familia real británica ha emitido un comunicado en el que declara sentirse “entristecida” por las declaraciones de los duques de Sussex, Meghan Markle y el príncipe Harry, en la entrevista con Oprah Winfrey en la cadena CBS.

“Toda la familia se entristece al saber lo desafiantes que han sido los últimos años para Harry y Meghan. Las cuestiones planteadas, en particular la raza, son preocupantes”, rezan las primeras líneas del texto.

El palacio de Buckingham afirma que, “si bien algunos recuerdos pueden variar”, las declaraciones de los duques sobre las cuestiones de raza “se toman muy enserio” y, por ello, “se abordarán en privado”. “Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros de la familia muy queridos”, zanjan.

Meghan Markle recordó sus peores momentos en el entorno de la familia real británica, en la esperada entrevista que ella y su esposo concedieron este domingo a la presentadora estadounidense Oprah Winfrey. “Simplemente ya no quería seguir viva”, llegó a declarar la duquesa de Sussex.

Además de revelar que durante su embarazo tuvo pensamientos autodestructivos, y que no encontró ningún apoyo por parte de la Casa Real, la Markle contó que ciertos miembros de la familia real británica expresaron dudas sobre el color de piel que tendría su hijo en común con el príncipe Harry, Archie.

Vía: 20 minutos.