Por: David Barquero

Con una interesante trayectoria realizada principalmente en Europa, es orgullosa de sus raíces y agradecida de haber nacido en un lugar tan “carismático” como el puerto de Veracruz. Actualmente radica en Ginebra, allí vive con su esposo e hijo, donde además de madre y esposa, se desempeña como fotógrafa profesional y colabora en labores altruistas. Platicamos con Ana Domínguez Lombard, quien nos cuenta cómo se enamoró de la fotografía, hasta convertirla en parte de su Estilo de vida.

Actualmente vives en Suiza, pero naciste en Veracruz, ¿qué recuerdas de tu vida en el puerto?

Pasé una infancia y una juventud increíbles. Éramos bastante libres y se vivía mucho afuera, estudié primero en el Rougier y luego, la prepa en La Salle. Recuerdo que me encantaba andar en bici, me recorría el boulevard todo el día y si no estaba en clases de algo, estaba en el Raquet Club o en casa de mis amigas. Íbamos mucho al cine, a jugar boliche y por supuesto, a la disco, en esa época el Ocean.

Inicialmente estudiaste Diseño Gráfico, ¿qué te motivó a hacerlo y porqué fuera de Veracruz?

Siempre me sentí atraída, de alguna manera, por las artes, desde pequeña me gustaba mucho dibujar e inventar. Definitivamente influyó mi madre, a quien admiro mucho, ella es Ingeniero Civil, pero tenía mucha facilidad para el dibujo y siempre fue muy creativa, moderna para su época. Dirigió una escuela de diseño por muchos años, imagino que esto tuvo impacto en mi decisión, ya que recuerdo acompañarla a las exposiciones de sus alumnas y se me hacía increíble todo el trabajo que ellas presentaban. Me fui a Monterrey porque, justo cuando yo comenzaba la carrera, mi mamá decidió cerrar su escuela y creo que tuve suerte, no porque no quisiera estudiar en su escuela, sino porque, el haberme ido a vivir sola, me hizo crecer mucho.

¿Qué te lleva a buscar nuevos aires en el extranjero?

Siempre fui de mente inquieta, me encanta viajar, conocer gente y cosas nuevas. Después de muchos años trabajando como diseñadora necesité hacer una pausa, decidí perfeccionar mis estudios en inglés y mi experiencia. Me mudé a Londres a vivir durante un año y medio, gracias al Internet pude mantener a muchos de mis clientes y trabajar en línea desde allá.

Si no hubieras decidido salir de México, ¿la fotografía se hubiera vuelto tu actividad principal?

Difícil decirlo la verdad, no lo creo porque durante mi estancia en Monterrey trabajé muchos años con el diseño gráfico y la fotografía (pero de producto) ya que tenía mi agencia de diseño, pero sin duda fué gracias a la pausa que me di al irme a Londres que tuve el tiempo de observar la vida desde otro ángulo.

¿Qué tanto ha influenciado tu vida fuera de México en tu propuesta artística?

¡Uy muchísimo!, al dejar mi país, mi familia y amigos, al darme cuenta que no voy a volver, creció en mí una latente nostalgia de algo que ya nunca más regresará; por eso en mi fotografía, casi siempre, se puede encontrar ese sentimiento, a veces muy sutil y a veces muy marcado, pero casi siempre está ahí. No es que sea infeliz, al contrario, creo que la vida ha sido muy generosa conmigo al llevarme a otra cultura para aprender mucho más y sensibilizarme en muchos aspectos. Me encanta mi país adoptivo y creo que tiene mucho que ofrecer, pero al mismo tiempo estoy muy orgullosa de mis raíces y agradecida de haber nacido en un lugar tan carismático y lleno de historia como lo es Veracruz. Dicen que, para saber a dónde vas, debes que tener muy claro de dónde vienes.

¿Cómo defines a la fotografía?

Es mi refugio, no solo trabajo con ella, sino que la uso para comunicarme y expresarme. Siempre me gustó mucho la pintura, soy una gran admiradora de los grandes maestros renacentistas e impresionistas, descubrí que gracias a la fotografía puedo lograr cuadros y que puedo pintar con la luz las imágenes que me vienen a la mente, aunque, algunas las hago dependiendo de lo que, la persona a la que voy a retratar, me inspira. Además de ser una herramienta muy útil y poderosa, la fotografía, a través de la historia, ha servido para capturar momentos importantes, descubrimientos que nos han permitido ser testigos de la maravillosa historia de la humanidad y en muchos casos revivirla.

¿Cuáles son los motivos o temas que prefieres trabajar en tu obra visual?

Prefiero trabajar con el ser humano y las emociones. Me encanta el ser humano y siempre estoy analizando las actitudes y facciones de la gente, la luz y la sombra que les rodea, mi esposo a veces se desespera porque casi siempre vivo ya sea con mi cámara o con mi iPhone, me frustro cuando veo una luz increíble o una persona y se me pasa ese momento sin tener la cámara conmigo.

Hoy en día, tengo un proyecto en el cual llevo trabajando ya 6 años, en dúo (ANA D & NOORA K), con una artista finlandesa (Noora Kulvik) que trata un tema muy importante y que nos ha motivado a trabajar en conjunto, para explorar maneras de hacer reflexionar e intentar cambiar, a través de la fotografía, la manera en la que vemos a nuestro planeta y el terrible impacto que muchos de nuestros hábitos tienen en ella.

Parte de tu trabajo denota tu formación inicial de diseñadora, ¿es correcto?

Si, gracias a mi formación de diseñadora he podido utilizar, en lugar de un laboratorio real de fotografía, la plataforma digital, por dos razones: La primera; es el tiempo y la segunda; la contaminación que representa el tener tu propio laboratorio, (aunque me encantaría poder revelar porque es también todo un arte), pero desafortunadamente no tengo el tiempo y el mundo va muy rápido. Mediante el soporte digital (Photoshop) puedo manipular (revelar) mis imágenes originales desde mi computadora, sin líquidos ni productos tóxicos.

También trabajo con análoga, pero por lo mismo mando a revelar. En mi día a día tengo dos maneras de trabajar, una son las fotos que no me gusta retocar, si acaso, para limpiarlas de granos y basura que salen por el lente; la otra, son las fotos que de plano manipulo a propósito, para lograr un efecto o una idea en específico.

¿A quiénes podrías destacar del mundo de la fotografía contemporánea internacional?

Admiro a muchísimos fotógrafos, porque me gusta todo el tipo de fotografía, pero por supuesto, el retrato es lo que me atrae más. Mis fotógrafos favoritos son: Cindy Sherman, Helmut Newton, Irving Penn, Tim Walker, Edward Steichen, la española Cristina García Rodero, que es de las pocas mujeres, si no es que la única, que está representada por la famosa agencia Magnum de fotografía y a quien tuve el gusto de conocer y compartir sala de exposición en Nueva Delhi, cuando me invitaron a exponer el trabajo de “Mi Veracruz”.

También el trabajo de Dorothea Lange me parece fascinante, aunque no es contemporánea, y bueno, la lista puede ser interminable; Erwin Olaf, Yann Arthus-Bertrand, Valérie Belin, Salgado y Jimmy Nelson, con su espectacular proyecto de todas las tribus alrededor del mundo, que no tardan en desaparecer. En fin, todos ellos me inspiran muchísimo y veo sus libros una y otra vez.

De México, ¿tienes algún referente de la fotografía que, de alguna manera, haya influido en ti?

Si claro, hay artistas mexicanos buenísimos. Yo me fijo mucho en las mujeres y hay una fotógrafa; Lola Álvarez Bravo, que fue de las pioneras en México, pero que vivió eclipsada por la fama de su marido; Manuel Álvarez Bravo, quien fue el que la inició a la fotografía. Les tocó vivir una época que me encanta e idealizo, el México posrevolucionario, en dónde la vida artística y política estaban en plena ebullición. Graciela Iturbide también me gusta mucho. Fotógrafos veracruzanos hay muy buenos, uno que desde chica me llamó mucho la atención y que me apoyó con consejos es Carlos Cano, quien ahora se dedica más a la pintura, por lo que me cuenta mi madre.

Otro fotógrafo veracruzano, al que le estoy muy agradecida, es Antonio Rendón, quien también me aconsejó y hasta muy amablemente me prestó su equipo en uno de mis viajes, para hacer mi proyecto de Veracruz; esos gestos de amabilidad nunca se me olvidan.

Proactiva, participas en organizaciones de corte humanitario, ¿de qué manera lo haces?

Sí, siempre me ha gustado ayudar, desde pequeña nos enseñaron a preocuparnos por los demás y a ofrecer nuestro tiempo, pero ha sido desde que estoy en Suiza, que aprendí a involucrarme más y de manera más formal.

En Ginebra comencé como voluntaria haciendo visitas guiadas para grupos en el museo de la Cruz Roja; más adelante me invitaron a ser miembro del comité de la Oficina Central de Asistencia Social de Ginebra (BCAS), que ayuda a familias con problemas económicos, sobre todo madres solteras, mujeres y niños maltratados, les ayudo a conseguir fondos y muchas veces uso mi fotografía para ayudar.

También, hace poco me invitaron a participar en otra organización muy nueva, por eso me gustó, se llama Empowerment Lab, apoya a niñas y jóvenes de bajos recursos o que viven en lugares remotos sin acceso al desarrollo, con material para estudiar en línea y aprender carreras en el ramo digital, como programación, video, fotografía, diseño de videojuegos y artes visuales.

Su fundadora hizo contacto conmigo a través de LinkedIn y en cuanto me contó su proyecto me encantó, quería hacerme una entrevista como modelo a seguir para las niñas, y aunque no se en qué podría yo ser un modelo, le dije que sí, porque me encanta ayudar, en especial a las mujeres, sé que aún nos enfrentamos a más obstáculos que los hombres, sobre todo en un mundo tan competitivo.

Aprecio mucho a la gente que usa su inteligencia y energía para ayudar y me inspiro de ellos, considero que para lograr tener una sociedad sana es necesario cooperar con los demás, organizarnos para revisar cuáles son las necesidades y carencias de muchas personas, ya que solamente unidos es cómo podemos lograr cosas que tengan un fuerte impacto positivo. No es solo la labor de un gobierno sino de todos los ciudadanos.

¿Cuáles son los proyectos que tienes en puerta?

Son tiempos inciertos para todos, pero por el momento está programada para el mes de abril una exposición bastante grande en Zúrich (photoSCHWEIZ), en la que participan 100 artistas y la selección fue por concurso. La galería que me representa aquí, en Ginebra (espace_L), está preparando el calendario y seguramente habrá que estar lista. Creo que con todo y lo que sucedió en el 2020, fue un año muy productivo, logramos presentar (el proyecto que estoy trabajando en dúo), nuestro trabajo en la feria Art París, que fue toda una odisea, pero para nosotras un gran paso. Además, tuve mucho trabajo del lado comercial, hago mucho retrato corporativo y de familias, pero esto solo para costearme la parte artística, ya que la impresión y el montaje de las piezas es caro.

En 2016 hiciste una muestra fotográfica en Veracruz, ¿tienes pensado volver a exponer aquí o en México?

Si, tuve la oportunidad de presentar la exposición “Mi Veracruz” y me sentí muy orgullosa de haberlo podido hacer, gracias al apoyo de Ramón Poo Gil y Manolo Ruiz Falcón, fue que se logró hacer una muestra en el Museo de la Ciudad y quedó súper bonita, con el esfuerzo de muchos que colaboraron. Por el momento no tengo proyectada una exposición en concreto, pero me encantaría poder mostrar más sobre mi trabajo reciente, en alguna galería o en algún espacio de Veracruz. ¡Siempre es lindo volver a casa! En México, por el momento, tengo invitación a la feria sustentable The Next Day Global, un evento que pinta increíble y tendrá lugar en Guadalajara, pero con todo lo que pasa la van a mover al 2022.

Marzo se considera un mes de lucha por los derechos de las mujeres, ¿qué mensaje le darías a tus paisanas veracruzanas?

Me gustaría decirles a todas las mujeres que busquen su inspiración, todas estamos llenas de talento y muchas veces no queremos escucharlo por miedo. No dejen que las críticas las desmotiven, que nunca nadie les diga para qué son buenas, eso díganselo ustedes mismas, busquen sentirse útiles y realizadas. No nos damos cuenta, pero toda la atención del mundo debería de estar enfocada en la enorme carga emocional que las mujeres enfrentan cuando se convierten en madres, toma tiempo reconstruirse y reencontrarse. Una madre triste, desmotivada, frustrada y no valorada, no podrá pasarle sino todo eso a sus hijos; por eso, la educación de las nuevas generaciones debería de estar más valorada y tomarse más en serio. Las mujeres deberían de prepararse para que tengan con qué enfrentarlo. Respeto mucho y doy mi reconocimiento a todas, las que deciden quedarse en casa y las que salen a trabajar todos los días. Considero que el proyecto más difícil e importante de vida, que podemos tener los hombres y las mujeres, es la responsabilidad de educar seres humanos con valores.

Web:

www.anadlombard.com

www.nooraetana-art.com

www.artsy.net/artist/ana-d-and-noora-k

www.aateliercreative.ch

Ig:

@anadlombardphoto / @_anad_noorak_

Fb:

Ana D & Noora K