by Anabel Gil, Event Planner

MODA

Siguiendo con nuestros preparativos para las Fiestas Patrias, en esta ocasión les presento la colección de trajes regionales de la señora Elba Tiburcio de Rullán, quién se dio a la tarea de adquirirlos en sus viajes, en la época en la que acompañaba a su esposo el señor Juan Rullán Domínguez, a competir con su equipo de “Charros de Veracruz”, por diversos lugares de la Re- pública Mexicana, por lo que hoy en día son reliquias y unas verdaderas joyas, dignas de admirarse, sobre todo por las nuevas generaciones que no están familiariza- das con estos atuendos típicos de nuestro país.

Para la realización de esta columna conté con el apoyo de grandes profesionales: Lulú Naranjo, en la fotografía; Nayeli Vázquez, de Videotape Media, en el video y Carlos Méndez, en los peinados y maquillajes.

Elba Unanue Gil, modela un precioso vestido que usó la gran artista mexicana Lucha Villa, para la portada de su disco en el año 1974 en el que presentaba la canción de Juan Gabriel “La Muerte del Palomo”. La prenda confeccionada en lana hace alusión al tema con unas palomas bordadas en la falda, en colores azul y rojo. Este vestido pertenece a la colección privada de Rodolfo Rullán Tiburcio.

El precioso traje de China Poblana que tuve el honor de lucir en esta ocasión, perteneció a la cantante de ran- chero Lucero Aguilar, en la década de los cincuenta. El traje está compuesto por una falda con aplicaciones en terciopelo bordado con lentejuelas, en forma del águila nacional, representando el valor de los mexicanos para sobreponerse a los problemas. Este divino traje fué ad- quirido por la señora Elba Tiburcio de Rullán, para su hija Elbita.

Maricarmen Rullán Gassós, porta el traje de Adelita. Esta vestimenta mestiza de uso cotidiano, sobre todo en la región central y norte del país, durante la Revolución Mexicana (1910 – 1920), por las mujeres que partici- paron en los contingentes militares como soldados, co- cineras o enfermeras. Usaban cananas cruzadas en el pecho. Siendo un traje típico de Jalisco, se complementa con botas y un sombrero charro bordado. Actualmente lo usan las “escaramuzas”, grupo de mujeres que reali- zan diferentes suertes montadas a caballo, durante las charreadas. Este vestido fué confeccionado y usado por Elba Rullán de Gil, quién fuera una estupenda escara- muza y Reina del equipo Charros de Veracruz.

 

Traje de Tehuana que luce la preciosa Aranza Martínez Zarraluqui, es la indumentaria típica de la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Sin lugar a dudas, esta vestimenta resalta cuando de tradiciones oaxaqueñas se trata. Se utiliza en fiestas religiosas o eventos importantes. Cabe resaltar que en la región istmeña es común el matriarcado, por lo que el uso de este traje regional es una forma de destacar el poder de la mujer dentro de la sociedad. El traje es famoso por sus holanes plisados rematando la preciosa falda de terciopelo bordada a mano en flores de colores, además, se utilizan joyas de gran tamaño, generalmente de oro, que destacan el poder de la mujer. Este precioso traje es coronado por un gran resplandor en la cabeza, formado de un pequeño vestido que, al colocarlo sobre la cabeza, la pequeña falda plisada forma el resplandor.

La guapísima Rocío Sainz-Trápaga Negrete, luce el traje de Yucateca que consiste en un huipil de batista de lino, de fino algodón de seda: Jubón cuadrilongo que cae volante, con dos aberturas laterales, que por el ancho de la prenda simulan unas mangas cortas; un amplio escote cuadrado descubre la parte de pecho. Este escote, en sus orillas, lo mismo que los bordes de la camisa, va orlado de cenefas bordadas de vivos colores, en variadísimas labores, desde el bordado de punto de cruz (xokbil chuy) y el de seda estilo inglés, el cuello es postizo con flores estampadas y con encajes de Holanda y Chantilly.

Les llega hasta media pierna y su borde inferior cae con gracia. El fustán, que se ciñe al talle y que sobresale bajo el huipil, tiene los mismos adornos y cenefas que éste y con él hacen juego, contemplándose ambos adornos uno debajo del otro.

Nuestro típico traje de Jarocha que porta la lindísima Maite Unanue Gil, es tradicional de la mujer del Sotavento veracruzano (Cosamaloapan, Alvarado, Tlacotalpan, etc.). El traje de la valenciana influyó grandemente en las maneras de confeccionar el que llegaría a ser el traje de Jarocha, por lo que es un gran símbolo del mestizaje; representa identidad y reviste gran importancia social y familiar. Consta de camisa, enagua, falda, pañuelo, mandil y rebozo, que por lo regular es del mismo color que el lazo que se lleva en el peinado formando un moño. Es tradición que, según el estado civil de la mujer, quién lo porta lleve tres rosas en la cabeza del lado derecho si es casada o del lado izquierdo si es soltera.Las joyas juegan un papel muy importante, sobre todo el cachirulo de carey con incrustaciones en oro, corales o perlas, seguido de camafeos, broches y aretes, en esos mismos materiales, además del abanico colgado de una cadena larga. Para mi gusto, es de los atuendos más elegantes de nuestra República Mexicana.

Este traje en particular fue utilizado por la señora Elba Tiburcio de Rullán, en los años setenta, en una visita a España donde fue recibida junto a su esposo el señor Juan Rullán Domínguez y una comitiva charra, en el Palacio de la Zarzuela por, los entonces reyes, Juan Carlos y Sofía.

Fernanda Cancino Gándara, luce divinamente el traje de chiapaneca, que como su nombre lo indica es el traje típico del estado de Chiapas. Se compone de una blusa de satín con escote semicircular escotada en hombros, lleva una falda de vuelo de tul, con flores bordadas en petatillo, hilos de seda y artisela de colores amarillo y naranja. La falda también es de satín, larga y muy amplia, incluso, hoy es visto por el mundo de la moda como una pieza de talla internacional, por su belleza y lucimiento.

¡Feliz Noche Mexicana!