Dra. Karen Flores/Dermatóloga Certificada

KMDerma

La piel es el órgano más grande de tu cuerpo, a pesar de esto, muchas veces nos olvidamos o simplemente desconocemos cómo podemos cuidarla y a qué edad debemos empezar a hacerlo. Aquí te propongo cinco reglas indispensables que debes seguir para cuidar tu piel y la de toda tu familia.

1. A cada tipo de piel, su cuidado.

Debes asegurarte de elegir los productos adecuados para tu tipo de piel. Una vez que somos adultos es muy probable que requiramos ciertos productos para cuidar de la piel de nuestro rostro y otro tipo de productos para la piel corporal. El producto debe cumplir tres principios fundamentales; realizar su función, no perjudicar y resultar agradable. Para las pieles más secas son mejor productos oleosos como aceites o cremas, mientras que para las pieles más grasas lo ideal son geles o emulsiones. Sí es importante que elijas fórmulas “oil free” si tienes tendencia al acné y productos libres de alcohol o muy perfumados si tienes una piel muy reactiva.

2. El cuidado de la piel empieza con la limpieza.

Si nos dieran a elegir un paso imprescindible en cualquier rutina cosmética sería sin duda la limpieza, de nada sirve que utilicemos los mejores productos del mercado si nuestra piel no está preparada para asimilarlos, y para eso tiene que estar limpia.

Para conservar el equilibrio de tu piel, te recomiendo buscar productos que tengan un pH similar a ésta, que es de 5.5, si utilizas productos demasiado alcalinos (jabones neutros), tu piel puede volverse extremadamente seca y sentirse molesta. Los syndets, por el contrario, suelen tener un pH más similar al de la piel, por lo que suelen ser menos irritantes. Syndet significa synthetic detergent, pero también se les conoce como jabones sin jabón, jabones sin detergente o jabones sintéticos. Puedes solicitar ayuda en una farmacia dermatológica para elegir un syndet adecuado a tu tipo de piel.

¿Podemos utilizar el mismo producto para el cuerpo y para la cara?

En términos generales no. La piel de la cara acumula más suciedad, maquillaje, polución, y la mayor cantidad de poros en esta zona hace que la limpieza sea el paso más importante de nuestra rutina cosmética diaria. Además, en la cara existen patologías específicas como el acné que pueden agravarse por una limpieza incorrecta.

3. Hidrata tu piel a diariamente

Utilizar una crema adecuada para nuestro tipo de piel aporta una barrera extra que impide la pérdida transepidérmica de agua y ayuda a reparar la película hidrolipídica que cubre la epidermis. Ser constantes con el uso de hidratantes favorece el aspecto flexible y saludable de la piel.

Después asear tu rostro o posterior al baño, utiliza una crema adecuada para humectarla de manera efectiva.

En términos generales, los bebés, niños y adultos mayores pueden utilizar la misma crema para las zonas faciales y corporales. Los adolescentes o adultos que

tengan un tipo de piel mixta a grasa, deben elegir un producto hidratante facial formulado para su tipo de piel; si es para una piel mixta a grasa es mejor que sea un hidratante más rico en agua que en grasa y si es una piel seca al revés.

4. Aplica protector solar

Casi todos los efectos de la radiación solar son perjudiciales para nuestra piel, con la excepción de su implicación en la síntesis de vitamina D, la cual es inducida por el UVB. Los efectos negativos son quemaduras solares, pigmentación, el envejecimiento de la piel (del cual es el factor externo más importante) y la predisposición a cáncer de piel.

La mayoría de los pacientes acuden con manchas refiriendo que no se asolean, pero ignoran que el daño solar es acumulativo y muchos abusamos del sol durante la infancia o siendo jóvenes, y se ve reflejado más tarde. Por lo tanto, no existe ni existirá una mejor crema de día antiedad que un buen protector solar, te recomiendo no escatimar en este producto y utilizar exclusivamente de marcas dermatológicas que cuenten con respaldo científico.

5. Tu rutina de cuidado de la piel debe ajustarse a tu presupuesto.

Existen marcas de productos cosméticos en tiendas departamentales a un precio exagerado, lo que te brindan muchas veces es una experiencia sensorial de “lujo” y esto no justifica su precio. Por el contrario, existen marcas de productos dermocosméticos que no son tan costosas y que cuentan con una amplia gama, de productos de limpieza, hidratación y protección solar, a precios más accesibles. Mi recomendación, date una vuelta por una farmacia dermatológica y tal vez te sorprendas de lo que puedes encontrar.

Concluyo comentándote, los cuidados que realices diariamente a tu piel, serán los más importantes para mantenerla sana y bella.

Si a pesar de estos consejos te quedan muchas dudas, no olvides consultar a tu dermatólogo, seguro te podrá orientar sobre la rutina de cuidado de piel ideal para ti