¡El miedo como motor de reinvención!

Por: Julieta Enríquez /Writer, Speaker TED Talk & Coach.

De nuestros estados de ánimo dependen nuestros resultados, ¿cómo los gestionamos?

Meses de incertidumbre, semanas de encierro, ¿qué está sucediendo en nuestro cerebro?

Hemos sobrevivido a guerras, catástrofes naturales y pandemias, pero jamás habíamos enfrentado un reto, al mismo tiempo como humanidad, impactando la economía global que, de por si ya estaba en desaceleración, en pocas semanas vimos como se frenó el mundo, dejamos de viajar, de salir, de interactuar y nos vimos en riesgo ante la adversidad; miles de personas están muriendo a diario, millones se encuentran infectados, nuestros planes se llenaron de incertidumbre y nosotros de ansiedad. ¿Y esto cómo afecta la salud mental?

Cuando nos sometemos a altos niveles de stress causamos alteraciones en el sueño sin permitir el ciclo reparador, nuestra respiración es mas corta o agitada, tenemos menos oxigenación, nuestra memoria y enfoque, se ven afectados, así como nuestros niveles de energía, cambiamos nuestros hábitos de alimentación, afectamos los estados de ánimo, así como nuestros niveles hormonales y  neurotransmisores, podemos experimentar cambios de humor, arritmias, taquicardias o ataques de ansiedad, con esta sensación de miedo que puede convertirse en paranoia y hacernos colapsar; así que, como decía el Chapulín Colorado: ¡Calma, calma, que no panda el cúnico! Jajaja, más bien que no cunda el pánico: ¡Relájense pues!

Lo que está sucediendo es un proceso para la humanidad, nos enfrentamos a una transformación global donde hemos visto por los indicadores de consumo que la gente primero agotó los insumos de prevención, después de varios días las compras fueron de abastecimiento, ambos son temas de supervivencia y ahora, con más de un mes guardados, la gente incrementó su consumo en el entretenimiento y la comodidad de su hogar, con un enfoque de permanencia, por que, aunque salgamos dentro de uno o dos meses más, vamos a tardar lo que resta del año en crear una nueva dinámica de interacción social. ¡El mundo cambió para siempre! ¿Y nosotros estamos listos para reinventarnos?

Esto me recuerda al discurso de Steve Jobs, en la Universidad de Stanford, “Cuando volteas a ver atrás, te das cuenta que los puntos se conectan perfectamente”. El año pasado, curiosamente, invertí tiempo y recursos en mis estudios de Neurociencias, Arte-Terapia y Design Thinking, el proceso de innovación y pensamiento creativo, nunca imaginé que me sería tan útil en este momento por que, sin duda alguna, la respuesta para salir del caos hacia un nuevo orden está en la creatividad, pero ¿qué tan creativos somos?

La creatividad es particular, dinámica y diversa, en mi experiencia profesional de casi tres décadas en medios de comunicación e intervención en procesos empresariales, todos podemos ser creativos en diferentes formas, requerimos de la curiosidad para expandir la visión y tener la mente abierta a nuevas ideas, reunirnos con personas diversas, participar en diferentes grupos de aprendizaje, atrevernos a hacer cosas diferentes y sobre todo jugar, no dejamos de jugar por envejecer, envejecemos el día que dejamos de jugar y de aprender.

Hace unos años le hice una entrevista a mi maestro Eduardo Limón, para escribir el capitulo sobre la creatividad en mi libro “Palabras para Sanar”, aquí su interesante respuesta:

Eduardo – ¿Cuál es el principal reto que la gente enfrenta para lograr la creatividad?

Yo creo que, como en todo, es algo que puede resumirse en una frase maravillosa de Vicente Leñero quien dijo de manera muy sintética y a mi me parece muy firme: “No le piense ¡Chínguele!”. Creo que eso es lo que nos detiene, muchas veces pensamos más en lo que queremos hacer, que en estar haciéndolo, Martín Hernández, cuando estaba nominado al Oscar por Birdman, me concedió una entrevista para el podcast que tuve y me contaba que cuando eran estudiantes en la Ibero, el Chivo Lubeski, Alejandro González Iñarritu y él, los sábados se iban a filmar cosas, así nada más por que tenían ganas de hacerlo y me dice Martín como anécdota, así con la voz que tiene (Si imagínense el vozarrón del gran Martín Hernández, icono de la radio en México): “Una vez Alejandro leyó un cuento de Cortázar y le gusto mucho y dijo, ¿por qué no, el fin de semana filmamos este cuento? ¡Órale!”  Y entonces yo me imaginé al Chivo Lubeski a Martín Hernández y a Iñarritu, de escuincles haciendo lo que al final, ve ahora donde los tiene, ¿por qué?, ¡porque el camino es de verdad! Ellos no lo estaban haciendo porque ¡ah, un día nos van a dar el Oscar y vamos a ser famosos!, ¡no!, ¡eso es lo que querían hacer! Entonces me decía Martín Hernández, en lugar de estar pensando cómo se van a quedar las cosas, yo siempre he pensado que lo mejor es ponerse a hacerlas, lo que me pareció de un luminoso que dije: ¡Pues si!, este cuate lleva años, ¡claro! no había ni empezado la carrera y él ya estaba acá poniéndole ruiditos a las cosas que su otro amigo está filmando, con base en una onda que le había encantado. Ese es nuestro principal reto, hacer el proceso placentero y enriquecedor, hay que empaparse constantemente de lo que te pueda inspirar y una parte indispensable en todo esto es la “autenticidad”.  Eduardo es amante del arte, reconocido periodista, premiado escritor y destacado comunicador, por eso su punto de vista me parece relevante.

Creo que a cada uno de nosotros le llevará su tiempo reinventarse, pues para muchos esta situación es un acto de disrupción. ¡Todo cambió! Cuando habíamos diseñado un mapa nos cambió el territorio y cuando pensamos que sabíamos todas las respuestas, ha llegado el momento de hacernos nuevas preguntas, por eso te invito a que me acompañes en mis redes sociales, donde me gusta compartir lo que nos pueda servir para construir una nueva estrategia, incluyendo mi próxima conferencia virtual gratuita: “De la ansiedad a la creatividad”.