Por: Julieta Enríquez, Master Coach Ontológico & Psicoterapéuta

Todos los días millones de personas alrededor del mundo se levantan cada día para ir a trabajar, llueva, truene o relampaguee, ahí están, puntuales en su trabajo para mover la maquinaria de un sistema de productos y servicios en este planeta pero ¿cuántos saben disfrutar su trabajo, amar lo que hacen? Según las estadísticas internacionales aproximadamente sólo un 20% ¡Uff! He ahí el problema que tenemos para lograr la competitividad porque solo cuando la gente se apasiona de verdad hace cosas extraordinarias como Abraham Estrada quien desde los 12 años, los 365 días del año, escala descalzo y sin ningún equipo de seguridad un risco rocoso de 35 metros de altura para después, hacer un salto mortal en caída libre que termina impactando en el agua a más de 90 km/hr. En efecto, él es Clavadista en el espectáculo de La Quebrada, en Acapulco, Guerrero.

¿Abraham qué es lo más bonito de tu trabajo? -Lo más bonito es ver a la gente como queda asombrada después del espectáculo. Y ¿Qué es lo más difícil? -No es lo difícil, es lo complicado pues en ocasiones cuando uno se tira hay diferentes situaciones climatológicas como el aire y la marea fuerte que nos ponen en mayor riesgo. ¿No te da miedo? -¡Siempre da miedo! ¿Y qué haces con el miedo? -Te acostumbras, uno siempre se acostumbra a lo que se siente. ¿El miedo te impulsa? -¡Si claro! Siempre. ¿Te gustaría tener otro trabajo o este te hace feliz? (Los ojos le brillan) -Me hace muy feliz mi trabajo. Y para los que decimos ¡wow que valor! Yo no lo haría ¿qué nos dirías? –Bueno, si es tu deseo hacerlo ¡ánimo! Se practica e intentas si lo puedes hacer, pero si lo ves como dices con un respeto y miedo a la vez, entonces no hay nada más que hacer, será mejor observar el espectáculo.

Abraham me concedió la entrevista al terminar uno de los impresionantes espectáculos nocturnos lo vi cruzar nadando el acantilado para empezar a escalar el risco bajo la noche y en lo alto, junto a sus valientes compañeros preparar sus antorchas de fuego para darle mayor realce a sus clavados. Entre adrenalina y endorfinas su pasión por lo que hace todos los días para ganarse la vida es evidente. ¡Ama lo que hace! Y eso siempre se nota.

El trabajo es nuestra oportunidad de SER, de manifestar nuestro talento, de desarrollar habilidades y sumar experiencia para construir nuestras competencias eso en lo que somos muy buenos y nos sentimos, fuertes, capaces, competentes, confiables, serviciales. Martin Seligman, el padre de la psicología positiva, menciona la importancia de encontrar nuestra fortaleza para salir adelante ante las adversidades, definiendo fortaleza como: “Aquello que somos capaces de hacer de manera excelente y consistente, algo que somos capaces de realizar de manera casi perfecta. La prueba de fuego de una fortaleza es si podemos vernos a nosotros mismos repitiéndola una y otra vez con energía, con alegría y con éxito, sintiéndonos más plenos”.

Al mundo le urgen personas que amen su trabajo con pasión, con verdadera vocación, por que esas son las personas que cada día, con cada acción van haciendo de este planeta un lugar mejor. ¡Haz que tu trabajo sea lo mejor que te suceda! Espero tus comentarios en mis redes sociales.

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