Por: Psic. José María Enríquez, Psicólogo infantil

Cuando se tienen pequeños en casa, algunas mamás comentan: “Literalmente no me le puedo despegar, si ve que me voy, llora muchísimo”, “me voy a trabajar y lo dejo llorando”, “cuando vamos a dejarlo en la guardería o el kínder es lo mismo, no para de llorar”, “ya no sé qué hacer, para que no sufra cuando me desaparezco de su vista, ¿es normal?, ¿se le pasará?, ¿qué podemos hacer?

“Un bebé, no cuenta con una noción exacta del tiempo, por lo que para ellos el hecho de que mamá o papá se vayan significa que ya no estarán más, ya que para un pequeño solo es posible el aquí y ahora”.

Existen algunos niños, que manifiestan un apego excesivo hacia su madre, comúnmente llamado mamitis, esta peculiaridad del desarrollo infantil se caracteriza porque entre más crecen esa dependencia con la madre no se va relajando, sino que va aumentando. Aquellos pequeños que tienen entre 10 meses y 3 años de edad, frecuentemente están en la máxima expresión de la mamitis.

“Los niños quieren descubrir el mundo que les rodea, pero a la vez les genera miedo y angustia, por lo que necesitan de algún apoyo que les haga sentir seguridad y ¿quién mejor que una madre que les brinda cariño y paciencia?”

Simplemente el hecho de que un niño se sienta acompañado al lado de mamá le hace sentir seguridad y le incita a experimentar nuevos caminos, que le permitan ir desarrollando nuevas habilidades sociales y emocionales, para fomentar su autonomía personal, el truco siempre estará en brindar más dulzura, paciencia y tiempo de calidad.

Los consejos para trabajar el excesivo apego del niño con su madre son:

1.- Déjalo en casa, haciendo una actividad de su agrado en la habitación y tu desplázate hacia otra pieza del hogar, a la distancia refuérzalo verbalmente de manera frecuente con palabras de cariño: “aquí estoy, sigue jugando”, “ando cerca, no me he ido”, “te quiero”, “continúa jugando cualquier cosa acá andaré”.

2.- Cuando tengas que retirarte, déjalo en un lugar que ya conozca y con alguna persona, que le sea de su confianza y agrado.

3.- Mantenga la calma, evita demostrar al niño que te has desesperado con su dependencia, pues lo hará sentir más inseguro. Antes de decidir llevar a tu hijo a la guardería, ve trabajando en dejarlo pequeños ratos con algún familiar cercano, debido a que siempre cualquier separación debe ser gradual.

4.- Premia con halagos cualquier esfuerzo del niño por manifestar su independencia, por ejemplo; recoger un juguete, quitarse o ponerse un zapato, sujetar un vasito entrenador o tomar la cuchara.

5.- En ningún momento realices cosas que el niño pueda hacer ya por sí mismo, déjalo que juegue solito, bajo tu vigilancia a una distancia saludable.

La mamitis es una etapa normal en el desarrollo psicológico del niño, pero como madre puedes ayudar a tu hijo a desarrollar mayor confianza y autonomía personal, finalmente los niños irán aprendiendo a separarse de ti, pero como mamá también debes ir aprendiendo a separarte del niño, con serenidad y seguridad.

– Consultas psicológicas para niños.
– Evaluación neuropsicológica infantil.
– Psicoterapia cognitivo conductual para niños y adolescentes.

Mayores informes: Al 229 978 45 93.
Facebook: Psic Infantil Chema

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.