Por: David Barquero

Más de ocho años de carrera formal como artista plástico han hecho del veracruzano alan téllez un gran personaje, merecedor de reconocimientos en varias partes del país, motivado y apoyado por artistas de la talla de José Luis Cuevas, alan ha logrado hacerse un espacio muy especial dentro del arte, específicamente en la pintura donde descubrió la manera de transformar sus ideas en colores, texturas y formas, que hoy en día ya son parte del panorama artístico veracruzano y de México.

¿A qué edad iniciaste a pintar?

Desde los 10 años empecé a pintar y a los 19 años realicé mi primera exposición individual “Pintando con el Corazón” fue en el edificio del IVEC, Instituto Veracruzano de la Cultura.

¿Qué te motivó a pintar?

Recuerdo que desde niño siempre me sentí atraído por los colores. Los juguetes y las cosas que hacían otros niños nunca me gustaron. En mi cumpleaños pedía colores y lienzos. Mi familia me decía: “Alan siempre quieres lo mismo, no hay sorpresa en tu cumpleaños”.

De más grande asistía a una escuela de educación especial, donde me la pasaba pintando y dibujando, no me agradaba lo que me enseñaban, tenía problemas de conducta por ese motivo, hasta que un día mi madre decidió sacarme e inscribirme en unos talleres de manualidades, fue ahí cuando le dije que yo quería pintar. Fue complicado porque no creían que yo pudiera hacerlo, no me admitían en las escuelas o talleres de pintura. Así estuve junto con mi madre recorriendo todas las tardes Veracruz y Boca del Río, hasta que después de casi un año conocí a la maestra Ángela Uscanga Tiburcio, con ella tomé clases particulares y también con el maestro Hugo Moncada, asistí a clases a un taller que tenía en la Escuela Municipal de Bellas Artes, ahí fue una etapa muy padre porque eso era lo que yo quería, combinar los colores me hacía olvidar de todo, mi conducta cambió, me convertí en una persona muy disciplinada. Estudié con un plan adaptado en artes visuales, aprendí las técnicas, me gustó trabajar el acrílico y después el pastel. Así estuve como cinco años, hasta que mis maestros me motivaron a presentar mi obra. En ese momento no sabía explicar que me motivaba a pintar, solo sabía que a través de mis lienzos expresaba lo feliz que me hacía pintar.

¿Admiras a algún artistas en especial?

Joan Miró y Pablo Picasso me gustan mucho, sus obras son de mucho color. Miró me atraía sus figuras, pinta con la imaginación de un niño. Picasso tiene varias etapas, el año pasado estuve en Nueva York y tuve la fortuna de visitar el MoMA y logré mi sueño de conocer su obra más famosa “Las señoritas de Avignon”. Tengo libros de los dos pintores, fueron mi inspiración cuando estudiaba. Pero a quien más admiro es a Picasso, ojalá logre ser el nuevo Picasso.

Ahora que ya tienes una carrera como artista plástico, ¿cuáles son tus principales motivos para usar la pintura como forma de expresión?

Para trasmitir mensajes tengo tres estilos, primero el abstracto que es una forma de decir usa el poder de tu imaginación, las mariposas “vuela, transfórmate, tú puedes” y los rostros “todos somos especiales y únicos”, por mi condición genética he luchado contra los estereotipo sociales, mi vida se ha desarrollado con muchas etiquetas y pintar rostros me ha ayudado a expresar “pienso que mi condición no me define, me define lo que soy, lo que hago’’.

¿Qué te gustaría lograr con tus pinturas?

Ser un pintor famoso, que mi obra se expon- ga en los mejores museos como por ejemplo el Louvre de París o el MoMA de Nueva York. Lo conocí y me imaginaba colgado un Alan Téllez ja, ja, ja. Ser un empresario del arte, demostrar a la sociedad que nacer con una condición no debe ser un obstáculo para realizar sueños. Otro proyecto que me gustaría es ayudar a la niñez, el ayudar en mi carrera ha sido muy importante, he apoyado con mi trabajo a grandes fundaciones en México, Monterrey, Playa del Carmen, Veracruz y Boca del Río. Quiero apoyar a esos niños que ni se imaginan que a través de las artes su vida se transforma, me pasó a mí, le puede suceder a cualquiera. Una cosa que tengo en mente es llegar a zonas marginadas, ayudar a los niños y además que Veracruz quiera tener un Alan Téllez, pintar un mural que represente que Veracruz también hay artistas.

¿Quién o quiénes son las personas que te ayudan en tu labor artística?

Mi madre ha sido la pieza clave, por ella soy Alan Téllez el artista. Sin dudar creyó en mí y me dijo: si tú me demuestras que en verdad quieres y puedes pintar, porque voy a invertir mucho dinero en clases particulares, así que piénsalo, no es un juego. Yo me dedicaré a trabajar y tú a pintar y como no me gustaba la escuela me condicionó a que aprendiera a escribir y a leer. También toda la familia de parte de mi madre me apoya, mis tíos, mis primos, todos me crearon un ambiente muy motivador.

¿Qué otras actividades te gusta hacer?

Bailar cualquier ritmo, aprendí a bailar jarocho, me gusta nadar, jugar ‘‘apps’’ en mi celular de mándalas, teatro musical y asistir a conciertos de música clásica, el cine y también salir con amigos.

¿Algún sueño o meta en la que estés trabajando actualmente?

Con la ayuda de mi madre estoy trabajando en mi propia empresa de arte Alan Téllez, ya tengo mi logo, mi página web y cuento con el registro de marca, ahí vamos lento pero seguro. Es mucha inversión, así que de lo que vendo un porcentaje es para mi material y otro para pagar los trámites. Esta empresa se dedicará a vender mis obras y reproducciones de mis obras en diferentes artículos que han tenido mucho éxito, como mis abanicos, mascadas, cilindros, corbatas. Por ahí pronto habrá una sorpresa.

Además tengo el sueño de que mis obras lleguen a grandes museos, casas de subastas, vender mis artículos en tiendas depar- tamentales, tener mi tienda en línea y todo lo que se pueda hacer con mis obras. Hay muchas ideas y también quiero tener una casa grande con alberca, ahora mi casa se convirtió en mi taller y no hay espacio. Sueño con tener un estudio con vista al mar o al campo, con los escenarios que me gusta inspirarme al pintar. A veces salgo al aire libre a pintar a la playa o a la Casa de Cortés en La Antigua, son mis escenarios. También quiero tener una novia y casarme. Con lo que venda de mis pinturas lo voy hacer.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.