Por: David Barquero

Revista estilo aprovechó que el pasado mes de agosto visitó la ciudad para visitar a su familia y ofrecer un concierto, así que platicamos con él para conocer un poco de su impetuosa carrera como cantante lírico.

¿Desde niño empezaste a formarte en la música o a cantar?

No exactamente, siempre me gustó cantar, pero en la escuela donde estudié la primaria aunque me llamaba la atención le tenía cierto miedo o respeto, sentía que era como aprender otro idioma; incluso una experiencia súper chistosa es que la única materia que reprobé en educación básica fue la clase de música, porque me parecía muy complejo aprender la notas musicales, sin embargo ahora eso es mi vida, me puedo pasar horas aprendiendo mis roles de ópera, me siento al teclado y aprendo con las notas musicales. Ahora me acuerdo de eso y me rio porque me parece muy curioso, eso a lo que le tenía tanto miedo se volvió parte de mi vida.

Entonces, ¿cuándo aprendiste a cantar y a educar tu voz?

Fue hasta los 18 años cuando entré a estudiar a la Escuela Municipal de Bellas Artes (EMBA), yo escuchaba mucho rock pop inglés, de grandes cantantes como Freddie Mercury quien era mi mayor inspiración de adolescente, así que motivado especialmente por la música de Queen, decidí que quería aprender a tocar piano y guitarra, a escribir canciones, me quité el miedo y me fui a inscribir a la EMBA, los instrumentos que yo quería estaban saturados pero vi la opción de canto, así que me apunté en esa clase, una situación que sin pensarlo me abrió la opción de llegar hasta donde ahora estoy. Aprendí toda la base, aprendí solfeo y a leer partituras, así inicié mi formación aquí en Veracruz como cantante.

Entonces, luego de la experiencia de trabajar por varios años en Europa, especialmente en el mundo de la ópera donde hay que luchar artísticamente con una gran competencia y cubrir exigencias de calidad muy fuertes ¿te sientes producto veracruzano?

Yo estoy agradecido con cada maestra y maestro en principio de la EMBA, así como con quienes han sido mis maestros particulares desde antes de irme, me formé en Veracruz y luego en México por supuesto, pero ahora en Europa sigo capacitándome constantemente, principalmente de manera privada y bueno yo creo que todos han aportado algo para que hoy yo pueda estar donde estoy.

¿Y cómo sientes a Veracruz actualmente en el aspecto artístico?

Creo que Veracruz necesita tener más oferta, es fundamental que siga existiendo la EMBA pero también, no solo para formar en la música sino para las artes en general, en Veracruz hay talento pero creo que hace falta mayor infraestructura para desarrollarlo desde las artes. Ahora que veo el Foro Boca me da mucho gusto, es un gran logro pero igual creo que aún hay mucho por hacer; falta un gran teatro con toda la infraestructura para poder presentar todo tipo de espectáculos de calidad, que cuente con un escenario giratorio, con plataformas eléctricas, es decir con todos los recursos técnicos que existen hoy en día.

En tus más de 10 años como cantante de ópera en Europa has interpretado grandes personajes, por ejemplo como barítono has hecho a “Don Giovanni” de la obra de Mozart “El libertino castigado” o como bajo el personaje de “Elviro” en “serse” de Händel pero, ¿hay algún rol o personaje que aún no hayas interpretado y te gustaría por alguna razón especial?

Hay varios, pero considero que deben ha- cerse en el momento justo y hay que tener el desarrollo necesario, por ejemplo el rol principal de la ópera “Rigoletto” de Giuseppe Verdi, es algo que por supuesto me gustaría hacer pero es para un barítono de cierta madurez que se las sabe de todas técnicamente, que tiene todo el recurso dramático y vocal a su disposición; digamos que estoy en el proceso y mientras, disfruto cada personaje que conquisto, porque cada uno tiene sus retos.

Por ejemplo el del “Principe Yeletsky”, de “La dama de Picas” de Tchaikosvky, fue muy importante para mí porque fue mi primer paso en los roles serios como barítono lírico que le llaman y es muy intere- sante por el papel que juega en la obra el personaje, además que requirió de mucha preparación de mi parte tanto en el canto como en todo el aspecto escénico, esto lo hice en Alemania donde actualmente estoy trabajando.

En el concierto que ofreciste en el Foro Boca incluiste temas de agustín Lara y en efecto hay barítonos como Jorge Negrete o Alejandro Fernández que desarrollaron su carrera interpretando únicamente a este tipo de compositores ¿a ti te interesaría también incursionar de manera contundente en la música popular?

Si claro, porque yo creo que hoy en día el cantante lírico tiene que ser versátil, incluso la industria de la ópera es muy amplia pero el público también agradece cuando un cantante de ópera interpreta con sus mejores cualidades vocales la música popular, aquella que reconoce fácilmente y le provoca emociones. Porque el cantante de lírico es el que mayor dominio y técnica vocal tiene, de manera que aporta a ese tipo de música un plus de interpretación, por ejemplo la música ranchera se presta mucho para que un cantante lírico las pueda hacer brillar de manera sorprendente, haciendo que la gente quede despeinada y con la piel chinita, por decirlo de algún modo; además de que por la educación vocal también podemos acariciar cantando muy suave, claro hay que saber hacerlo y también hay que saber escoger los temas, porque hay música popular que no te dice nada, que sus letras no aportan nada y ahí sí que vale la pena escoger lo que realmente tiene calidad para interpretarlo.

¿A quién admiras y qué te gustaría hacer en el corto tiempo?

Admiro a mi colega el tenor Javier Camarena, que está poniendo el nombre de México muy en alto y también es veracruzano, es ya una estrella mundial; a la soprano Rebeca Olvera, a Francisco Araiza, Ramón Vargas y bueno se me olvidan muchos, pero puedo decirte que admiro a todos los cantantes de ópera mexicanos por aventarse a competir en esta carrera que es tan bella pero al mismo tiempo difícil en nuestro país.

Y bueno, de lo que me gustaría hacer pronto es cantar con la Filarmónica de Boca del Río, me da mucho gusto que esta orquesta tenga temporadas fijas y ojalá se diera la oportunidad de que en mi próxima visita a Veracruz podamos coincidir, igual con la Sinfónica Daniel Ayala, interpretar música popular de alta calidad.

Precisamente este año la Orquesta sinfónica Daniel Ayala de la EMBA cumple su 30 aniversario ¿qué recuerdos te trae haber pasado por ahí?

Incursioné un par de meses en la orquesta tocando el corno francés, porque al estar en la EMBA, aunque yo estaba en canto tenía que llevar un instrumento de orquesta, no me dediqué a él pero me gustaba mucho el sonido y había que soplarle fuerte y aprender la técnica de respiración, pero realmente no toqué porque había un compañero que era muy buen cornista; lo que si tengo claro es que fue con la Orquesta Sinfónica Daniel Ayala, cuando decidí ser cantante de lírico.

Recuerdo perfecto esa ocasión en que canté con la orquesta, yo era parte del coro y por primera vez también canté como solista, fue un concierto en la Semana Santa del 2004, en la iglesia de Santa Rita, interpretando música sacra, la “Cantata No.4” de Johann Sebastian Bach, que es para bajo y en alemán, pero yo practiqué y practiqué para poder cantarla y ahí fue cuando sentí por primera vez la conexión con el público, esa magia y satisfacción de servir a la música.

A poco más de 10 años de vivir en Europa, ¿qué piensas de Veracruz?

Es una ciudad que amo, siempre vuelvo a Veracruz y me gustaría verlo crecer en las artes y creo que se puede, tiene una manera especial de hacer arte, creo que hay público y si se les ofrece cosas de mejor calidad se va a poder hacer que nuestra sociedad funcione mejor.

 

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