“Ser médico es una profesión que te lleva términos muy difíciles, te reta física, mental y emocionalmente, pero al mismo tiempo está llena de satisfacciones”

Especialista en Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, Rinología y Cirugía Facial.

Para ti ¿qué significa tu profesión?
Es mucho más que un trabajo, es tan parte de mi vida como mi familia y amigos. Es una profesión que te lleva por caminos muy difíciles, te reta física, mental y emocionalmente, pero al mismo tiempo está llena de satisfacciones. Trato de ver mi profesión con el placer y la pasión de un hobbie.
¿Qué es lo que mas te gusta de tu trabajo?
Definitivamente la “cirugía”. Me refiero a toda la experiencia de un evento quirúrgico, disfruto cada momento, desde la consulta de valoración,
la plática con los pacientes, entenderlos y crear conexión; la experiencia de entrar a una sala de quirófano, la vestimenta, el olor, los sonidos, las luces; el equipo humano que me apoya en la enorme responsabilidad de entrar en el cuerpo de alguien con el único objetivo de poder hacer un bien, aplicando todos los conocimientos y experiencia necesarios para lograr los objetivos uno por uno, paso a paso, sin prisas hasta poder terminar sin complicaciones. Y días después llega mi parte favorita de la “cirugía”, ver la cara de satisfacción de los pacientes al ver cumplidas sus expectativas.
Alguna frase célebre o motivadora que te inspire en tu día a día Uno de mis grandes maestros me decía: “No
compitas con los demás, compite contigo mismo”. Ese pensamiento me ha llevado a analizar, aceptar y aprender de mis errores, por lo que trato de perfeccionarme día a día.
¿Cuál es la mayor satisfacción que has tenido en tu carrera?
En una profesión tan llena de satisfacciones que es difícil escoger una sola. Recuerdo haber atendido a una niña, de tan solo seis años de edad,
que sufrió un accidente automovilístico, con lesiones en gran parte de la cara que afectaban un ojo y su nariz; poniendo en riesgo, entre otras
cosas, su respiración y la movilidad de los músculos de la expresión facial. Luego de varias horas en quirófano se pudo reconstruir con muy pocas
secuelas cosméticas y funcionales; desafortunadamente tuvieron que amputarle un pie y aún así, en cada consulta ella sonreía y mostraba una
actitud positiva, el haber podido contribuir a su sonrisa es una de las experiencias que recuerdo con más satisfacción

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